Concerniente a planeta
Cada población, como tribu organizada, vive en un ambiente natural, y sólo gracias a éste es posible su supervivencia: concepto básico, pero demasiado olvidado. Al parecer nuestro desarrollo justifica el principio de Maquiavelo de 1513, quien seguramente, nunca imaginó que su libro dirigido a Lorenzo de Médicis sería tan actual más de 500 años después de escrito,
pero ya no con una lectura política y del poder, sino que desde el conflicto medioambiental. El ser humano se ha autodenominado la especie dominante sobre la tierra, otorgándose la posibilidad de hacer y deshacer lo que más estime conveniente con los recursos que en la tierra encontrase, sin medir las consecuencias de sus acciones sobre el resto de la biota.
Nuestra aldea global, comparte problemas de escasez de agua, empobrecimiento de los suelos y vicio de nuestro aire, e incluso hemos llegado a un punto en que las otras especies que nos rodean y comparten nuestro entorno, se encuentran vulnerables a la extinción, por nuestra irracional explotación.
La industria por ejemplo, ha sido y es un pilar fundamental de nuestra moderna y “civilizada” sociedad, pero sin embargo es la gran responsable de los daños a nuestro planeta. Ésta desarrolla un rol inconsciente al momento de extraer recursos, ya que la sobreexplotación de éstos no sólo puede conllevar al agotamiento de éste, sino que arrastra a una cadena de catástrofes naturales al desgastar un elemento dentro
de una cadena trófica, rompiendo un eslabón importante de los ciclos de ciertos ecosistemas. Ejemplo de esto, fue la tala indiscriminada de árboles nativos en la X región en los inicios de colonización extranjera, donde no sólo se dio pie a una deforestación, si no que también, se puso en riesgo a las otras especies que allí vivían, compartiendo el hábitat junto con los árboles, alterando al menos dicho ecosistema. Una nueva demostración de la mano perturbadora del hombre.
¿Acaso nuestra sobrevivencia es más importante por sobre la de otras especies?.Tal pareciera que sí, ya que de manera individual, cada uno de nosotros no demuestra una conciencia congruente por el ambiente, y no le tomamos el peso al efecto acumulativo de nuestras acciones.
Todos en el planeta deseamos que se conserve lo más natural posible, que se vea bonito para nuestras generaciones venideras, pero lo que realmente hacemos por esto, no se ve reflejado en el ambiente. Todo lo contrario.
Por ejemplo, desperdiciamos oportunidades viatles: el reciclaje, el cual constituye una gran vía de ahorro de extracción de recursos, de ahorro de energía, de emanaciones tóxicas de basurales, de contaminación de aguas, de ahorro de espacio, etc., pero lamentablemente, no es un práctica cotidiana, tal vez, porfalta de medidas serias y concretas por parte de las instituciones que deben hacerse cargo de los desechos y en el caso de que las medidas son tomadas oportunamente, muchas veces la población no se hace partícipe en el correcto aprovechamiento de los recursos.
En nuestros días, tal parece que esta surgiendo un despertar conciente y ambientalista, y lentamente nos estamos dando cuenta de que muchas de nuestras acciones antrópicas sobre el ambiente natural ya no tienen vuelta atrás, pero si se está intentando, aprender de nuestros errores pasados e ir construyendo nuestra civilización de la mano con lo natural. Lamentablemente, éste es el pensamiento de sólo unos pocos y aún no constituye una premisa a la hora de tomar grandes decisiones en este proceso al que llamamos globalización. Nuestra esperanza son las nuevas generaciones. Éstas vienen conscientes de los problemas ambientales que nos acontecen, integrados ya en los planes de estudio de la enseñanza básica en Chile, así como también se hacen presentes redes universitarias, ONGs, estudiantes, investigadores y programas de post grados ambientales con sed de investigación, ordenando y creando nuevos conocimientos con el propósito de proponer soluciones para mejorar, retener o remediar la situación creada por el hombre.
Ante esto, hasta el momento hemos
sido una población reactiva y no proactiva. Históricamente hemos esperado que la catástrofe tenga lugar para tomar medidas serias al respeto, como por ejemplo, el derrame petróleo en las costas de Antofagasta en Octubre del 2005, el cual hubiese sido perfectamente evitable con adecuados estatutos fiscalizadores. No prevemos situaciones futuras por que lo consideramos un gasto innecesario. Nunca nos hubiésemos imaginado que la introducción de
especies a nuestro ambiente terminaría por destruirlo, como es el caso de los visones y castores en el extremo sur de Chile, ni tampoco vimos el riesgo en el turismo, que si bien aporta capital en la región, lentamente va destruyendo nuestro entorno natural, tal como es el caso del incendio por intervención humana en el Parque Nacionale de Torres del Paine (Febrero 2005) donde se espera que pasen al menos dos generaciones para recuperar recién el daño producido por la inconciencia humana.
Las medidas del caso son claras. Desarrollo Sustentable. Se aplica desde la base de un cambio de mentalidad y de nuestra forma de ver en medio ambiente, ya no como una fuente inagotable para nuestro uso, sino, como un ser vivo integral que siente y repercute todo lo que a él le provocamos; hasta una reforma con nuevos procesos sociales, empresariales y políticos, donde el ambientalismo no sea el último punto a revisar en una agenda, sino que una prioridad que asegure la sobrevivencia digna de las generaciones venideras.
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www.recyclinguk.biz








1:15 PMPedazo de //insertar_nombre_del tipo_de_documento_que_ahora_no_recuerdo_//
aaaahhh!!! ya me acorde... ensayo!!!
ESto era un pedazo de ensayo, en serio... ta muy weno... me gusto lo que empezaras hablando de los principios de Maquiavelo... muy cool.
Un beso mi amor... y felicidades.. porbre del hijo de puta que no te evalue bien esto.
besos
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